domingo, 11 de agosto de 2013

Pont Aven, un pueblo de pintura

Esta ciudad pequeña, recovecada en el estuario del río Aven, debe su notoriedad a la escuela de pintores que tuvo a Gauguin por maestro. Paseando junto a la ría, cruzando los puentes y pasarelas, resulta fácil imaginar cómo la poesía de los paisajes y la luminosidad de este puertecito fascinaban a los artistas.

El río Aven cruza la ciudad y pasa de río caprichoso a estuario tranquilo afectado por las mareas y habitado por algunos barcos. El agua salta entre los bloques de piedra redondeados y hace girar una o dos ruedas de molino, testigos de los 14 molinos que se conservan en activo. En el siglo XIX, la colonia artística que hizo escuela en este sitio bucólico, imprimió nuevos colores al pueblo. En la actualidad, las galerías de arte perpetúan el espíritu bohemio de antaño.

En busca de recursos y de temas «exóticos», los pintores llegaron a Pont-Aven a partir de 1860. Gauguin fue más aventurero que otros pintores de su época y fundó la Escuela de Pont-Aven en 1886. Desde la pensión Gloanec donde vivían, los pintores arrastraban su caballete hacia el Bosque de Amor. Actualmente, un delicioso sendero permite conocer sus lugares de inspiración. En el centro de la ciudad, lleno de galerías, un museo retrata esa época creativa.

Pont-Aven es un lugar ideal para pasar de los paisajes enmarcados a los paisajes al natural. El paseo Xavier-Grall conduce de una orilla a otra por puentecillos escondidos, junto a los lavaderos, canales y compuertas que riegan los vestigios de los molinos. Las orillas floridas colorean los muretes y los puentes de piedra. En el agua, una roca gigantesca conocida como el «zueco de Gagantúa»» recuerda que los héroes legendarios conocían ya lugares suntuosos.

Concarneau bajo la lluvia

Es difícil resistirse a la belleza de la ciudad amurallada de Concarneau. En el centro de la ciudad moderna y rodeada de una de las bahías más bonitas de Bretaña, se halla un pequeño enclave fortificado con caminos de ronda y callejuelas, junto al puerto pesquero y las playas.

El pasado costero y de plaza fuerte de Concarneau se lee en sus gruesas murallas del siglo XIV, completadas por Vauban en el siglo XVII. La intensa vida portuaria está grabada en los más de 200 barcos de pesca que animan los muelles y la subasta.

La ciudad amurallada, la ville-close es uno de los lugares más visitados de Bretaña. Se trata de un islote de 350 m de longitud por 100 m de longitud, que destaca por su atalaya y el cuadrante solar de la entrada. Dos puentecillos abren las puertas de las murallas. La arteria principal es la calle Vauban y está rodeada de casas encantadoras con carteles a tono con la época de la ciudadela. Por los lados nacen calles adoquinadas que se escapan hasta las aberturas que dan al puerto pesquero.

Para nuestra desgracia cuando visitamos Concarneau llovía y hacía un día desapacible. Y encima perdí mi gorra en el puente antes de entrar en la ville-close...!!!

sábado, 10 de agosto de 2013

Crêpe completa en Quimper

Quimper (la confluencia) se extiende alrededor de la unión del río Steir y el Odet. Al parecer mientras el rey Gradlon buscaba la mítica ciudad de Ys tragada por las aguas, convirtió Quimper en la capital de Cornouaille. Los romanos desarrollaron el destino comercial de la ciudad. En el siglo XIII, los gremios se instalaron alrededor de la catedral, que estaba en construcción. Los ricos emisarios del rey de Francia confirmaron el auge de la ciudad y construyeron palacetes. Desde entonces, la ciudad se extiende con elegancia a lo largo de sus muelles floridos.

La construcción de la catedral necesitó tres siglos. El resultado es uno de los mejores ejemplos del arte gótico. Las dos agujas se elevan a 76 m y están magníficamente restauradas. Hay que superar el pórtico para ver lucir los vitrales. Frente a los apóstoles, las calles adoquinadas nos conducen a la Edad Media, ante las casas medievales de la calle Kereon (zapateros) con bonitas perspectivas a Saint-Corentin. La plaza au Beurre y la calle Elie-Freron rivalizan en belleza.

De Quimper destacar dos cositas: la primera es que en la plaza au Beurre nos comimos una crêpe completa riquísima; la segunda es que pernoctamos en un hotel muy céntrico en una habitación dúplex más propia de un pueblecito de montaña del Pirineo que del centro de Quimper.

Raz, la punta de Bretaña

El extremo más occidental de Francia es la Punta del Raz. Entre rocas abruptas y un mar esmeralda, cuando uno mira al Atlántico ve la isla de Sein y, en los días claros, hasta el faro de Ar Men. No hay una panorámica más emblemática.

La Punta del Raz se eleva a 70 m de altura. La Punta, esculpida por el mar y batida por los vientos, vale por sí sola un viaje a Bretaña. Ante ella se yergue el faro cuadrado del islote de la Vielle, que fue inaugurado en 1887 y no fue automatizado hasta 1995. Hasta entonces los fareros se sucedían en condiciones climáticas a veces muy difíciles.

Desde 1996, la Punta del Raz es un entorno natural protegido con un aparcamiento en la entrada y senderos señalizados. Son medidas indispensables para conservar el equilibrio ecológico de la Punta a pesar del millón de visitantes que recibe anualmente. Así ha podido conservar su carácter salvaje y único. Como anécdota decir que tras una breve incursión por las piedras de la Punta, al volver al coche me dí cuenta de que había dejado la ventanilla del conductor bajada; por suerte todo estaba en su sitio, menudo susto.

viernes, 9 de agosto de 2013

Visita a Oceanópolis

El día se presentó tapado de nubes, y aunque estaba prevista, la visita a Oceanópolis resultó de lo más adecuada dadas las circunstancias climáticas.

Oceanópolis es un parque acuático que se ubica en Brest. Recrea todos los océanos del mundo: tropical, templado y frío. Los numerosos animales acuáticos de encuentran en enormes acuarios, tiene incluso una clínica para focas.

Personalmente encontré a faltar las tortugas gigantes, las ballenas, los delfines... y los espectáculos a que estamos acostumbrados en los parques similares en España. Vaya, que está bien pero no resulta impresionante.

El faro de Saint Mathieu

Los acantilados abruptos barridos por el viento y el mar, un faro imponente que vela sobre las ruinas de una antigua abadía. La punta de Saint Mathieu es un lugar único en Bretaña y en el mundo.


Cuenta la leyenda que al trasladar el cuerpo del apóstol Mateo, unos mercaderes de Léon se salvaron milagrosamente de un naufragio ante la punta. En el siglo VI, para albergar las reliquias del santo, Tanguy fundó el primer monasterio. De esta abadía se conserva la fachada romana, las bóvedas de piedra del coro y los arcos de la nao. Durante el crepúsculo es excepcional porque recibe la iluminación del faro y se realza toda su belleza. 

El sendero marítimo de la punta conduce a los menhires cristianizados. Estas dos piedras coronadas por una cruz se conocían como la “Horca de los monjes”. Si vas a Bretaña no puedes dejar de visitar este sitio mágico, te cautivará.

jueves, 8 de agosto de 2013

Brest, una ciudad reconstruida

Brest es la segunda ciudad administrativa de Bretaña. La ciudad sufrió los bombardeos de 1944, pero ha sido capaz de reconstruirse a sí misma. Aparentemente es una ciudad que mira más al futuro que al pasado pero que sorprende por sus impresionantes construcciones. Destaca el puente del Iroise: un puente soberbio de tirantes inaugurado en 1994 para superar el río Elorn. Junto al puente destaca imponente el castillo y su museo de la Marina, así como el puerto comercial, que tuvo su apogeo durante la Revolución industrial.

Roscoff y el dolor de muelas

A la vuelta de la isla de Batz pasamos unas horas en Roscoff. En mi caso resultaron nefastas por un terrible dolor de muelas que me obligó a pasar por la farmacia. Aún así, Roscoff es para no perdérsela. La ciudad fue construida sobre una península abierta a la Mancha, posee casas que construyeron ricos armadores muy ornamentadas, una iglesia gótica flamígera, un bonito puerto, etc.

Desde siempre el comercio ha dado prosperidad a Roscoff: telas, sal, maderas… y hasta cebollas exportadas a Inglaterra en el siglo XIX. Este vínculo con Reino Unido sigue siendo importante porque muchos barcos hacen el recorrido hasta Inglaterra e Irlanda. Resulta muy agradable pasear por esta población, observar sus casas decoradas con agujas, gárgolas y cornisas, que hablan de esa opulencia pasada.

El silencio en la isla de Batz

Otro día en Bretaña. Ponemos rumbo con el coche a Roscoff. Cuando llegamos aparcamos y nos dirigimos al embarcadero para coger una de las naves que llevan a la isla de Batz. ¡Quince minutos de travesía… y se alcanza la paz!


La encantadora isla de Batz se visita a través de sus magníficos senderos costeros. La isla vive de la pesca, el cultivo de hortalizas y del turismo. A pesar del calor y la gente resulta fácil impregnarse del ritmo de la isla, saborear la tranquilidad y disfrutar de la belleza exuberante de su vegetación. Un remanso de paz.

miércoles, 7 de agosto de 2013

De Lannion a Guingamp

Dejamos atrás la costa de granito rosa y el emblemático faro de Ploumanach para dirigirnos a dos poblaciones más: Lannion y Guingamp. 

Lannion y Guingamp son comunas del departamento de Côtes-d'Armor. En la primera población tuvimos la oportunidad de disfrutar de una jornada especial: había juegos de mesa en la plaza mayor, y la mayoría de comerciantes habían sacado sus puestos a la calle; resultó un lugar muy acogedor. A la segunda población llegamos bien entrada la tarde, apenas había actividad y no pudimos apreciar más que ligeramente algunos elementos de su arquitectura y su historia.

El sendero de granito rosa

La costa de granito rosa  es el nombre de una zona de la costa atlántica de Francia, localizada en el Canal de la Mancha perteneciente al departamento de Côtes-d'Armor. Toma su nombre del hecho de que el granito que aflora tiene un color dominante marrón tirando a rosáceo que procede de la combinación de tres minerales distintos presentes en el granito: la mica, que le da el color negro, el feldespato, que le da su color rosa y el cuarzo.

Esta particularidad geológica se presenta en un tramo de litoral de más de 10 km en las comunas de Perros-Guirec yTrégastel. Además de su color característico, la costa está salpicada de grupos caóticos cuyo florón es el sendero de los Aduaneros (sentier des Douaniers) que parte del Ranolien y alcanzan la anse Saint-Guirec en Ploumanac'h, en la comuna de Perros-Guirec.

El Sendero de los Aduaneros fue creado en 1791 para poner freno al contrabando. Actualmente permite bordear la costa bretona a lo largo de 1.300 km, partiendo del puerto de St. Nazaire hasta el Mont-St-Michel y ha pasado a ser el GR 34. 

Nosotros hicimos una parte muy pequeña de este sendero, la que va de la playa de Perros Guirec y llega hasta el emblemático faro de Ploumanach. Resulta fascinante ir descubriendo posibles figuras y formas en las rocas y la visión del faro se convierte en algo absolutamente impresionante.

martes, 6 de agosto de 2013

Primer contacto con el mar en Erquy

De cabo Fréhel nos vamos a Erquy. Numerosas playas de arena fina, un puerto pesquero conocido por sus deliciosas vieiras, senderos para caminar… Erquy parece un excelente lugar para tener nuestro primer contacto directo con el mar durante este viaje, aunque al final sólo sean los pies los que se mojen pues la marea no da para mucho más.


De noviembre a marzo, desde el parking cercano al dique seco los pescadores descargan los sacos de marisco antes de proceder a la subasta. Ahora en agosto este espectáculo no es posible disfrutarlo. Como curiosidad decir que Equy es el poblado de Astérix. ¿Recuerdas que tenía tres piedras a lo ancho de un cabo bretón y una cantera?. Pues sí, es Erquy. Este lugar inspiró al dibujante Uderzo, que de niño solía pasar sus vacaciones aquí.

La perspectiva del cabo Fréhel

De Dinan hacemos vía hasta el cabo Fréhel. A más de 70 m de altura sobre el mar los acantilados del cabo Fréhel ofrecen una de las vistas más impresionantes de Bretaña. Es un paraje excepcional, una reserva ornitológica, plagada de aulagas y brezos.

El cabo Fréhel, batido por los vientos, desde su posición de dominio sobre el mar esmeralda encanta por su belleza y su suave colorido. Los acantilados en vertiginosa y perfecta vertical constituyen el hábitat ideal para centenares de aves. Desde la punta del Grouin hasta la isla de Bréhat, el cabo está cubierto por 400 hectáreas de landas, una de las más extensas de Europa y un majestuoso faro de 103 metros. La subida al faro merece la pena por las perspectivas que ofrece. Sin duda, un lugar único de sublime belleza.

Si tienes tiempo puedes dar un bonito paseo y acercarte hasta Fort la Latte. Nosotros sólo pudimos verlo a distancia y, aún así, constatamos su excepcionalidad.

Dinan medieval

Día nuevo en Bretaña. Vamos a Dinan, una comuna, situada en el departemento de Côtes-d'Armor. La ciudad está fortificada por una magnifica muralla.

El castillo, la iglesia de Saint Malo, la basílica de Saint Saveur, la torre del reloj son lugares de interés, aunque lo más genuino es subir y/o bajar por la calle de Jerzual. Se trata de una calle estrecha y muy fotogénica, con un fuerte desnivel, que une el puerto con la ciudad. Al final de la calle se encuentra la Puerta de Jerzual, una torre de vigía del siglo XIII. 

En honor a la verdad debo decir que Dinan me ha encantado. Tiene un aire diferente, más tradicional, más genuino, menos masificado. Al escuchar a una señora que tocaba  un extraño instrumento en la plaza me he comprado mi primer cd en Bretaña, seguro que no será el último.

lunes, 5 de agosto de 2013

Saint-Malo intramuros

Después de Saint Michel y el paso fugaz por Cancale nada mejor que acabar el día en Saint-Malo. Es una comuna de Bretaña ubicada en el departamento de Ille y Vilaine, de donde es subprefectura. Saint-Malo, una ciudadela amurallada construida originalmente para proteger la orilla del río Rance, fue durante siglos lugar de residencia de temidos piratas. Pero ahora todos ellos habitan ya en la última morada y la ciudad es la más visitada de Bretaña.

Su centro histórico tiene la particularidad de estar amurallado completamente en forma circular, con una construcción que data del siglo XIII. La Muralla que encierra la ciudad, llamada Intramuros, fue devastada en el año 1944, y con ella casi la totalidad de la ciudad. Tanto la ciudad como la muralla fueron cuidadosamente reconstruidos en su estilo inicial. Las vistas son impresionantes. Bajando de la muralla, adentrarse en sus calles, es pasear por la historia, ya que parece no haber pasado el tiempo para Saint Malo. Lo malo de visitarlo en época estival es la aglomeración de turistas, ¿pero qué somos nosotros sino turistas?.

Ostras con Cancale

Tras la visita al Mont Sant Michel nos dirigimos a Cancale. Es una comuna ubicada en el departamento de Ille-et-Vilaine que goza de una justa reputación en el mundo gastronómico por la calidad de sus ostras planas.

No sólo existen parques ostrícolas, sino que además se producen (y degustan) otros numerosos tipos de mariscos, como las gambas o las arañas de mar. No obstante, el comercio, venta y degustación de las famosas ostras de Cancale sigue constituyendo uno de los grandes activos de la localidad. Pues bien, a pesar de la oportunidad única que ofrecía Cancale, no probamos las ostras. En fin...

Mont Sant Michel, una estampa maravillosa

Aunque no sea estrictamente Bretaña, es de visita obligada la Abadía de Sant Michel, una maravilla considerada Patrimonio de la Humanidad. El Monte Saint-Michel está situado sobre un promontorio rocoso en una isla del canal de la Mancha, en la región de Baja Normandía. Se trata de una de las estampas más inéditas y fantásticas que haya visto jamás.


Esta bahía esta condicionada por las fuertes mareas del estuario del río Couesnon, causadas por la acción de las estrellas, sobre todo de la luna y el sol. Estos fenómenos se acentúan en la bahía del Mont Saint-Michel. Las mareas espectaculares de la bahía contribuyeron mucho a hacer del monte una fortaleza inexpugnable.

Tuvimos suerte y pudimos hacer la visita guiada a la abadía. Su arquitectura, su historia, su mística, su ubicación... todo hace de este lugar algo único. Envuelta en edificios del siglo VIII, después de disfrutar con esta maravillosa abadía, se puede culminar la visita caminando y "perdiéndose" por las calles de este pueblecito y sus numerosos rincones que transportan a épocas pasadas.

domingo, 4 de agosto de 2013

Rennes, capital de Bretaña

Por fin en Bretaña. Rennes es la capital. A modo de curiosidad se puede decir que es una de las ciudades más pequeñas del mundo con línea de metro. Rennes cuenta con 80 edificios, o partes de edificios, clasificados oficialmente como Monumentos Históricos, entre ellos su importante casco viejo, en el que se puede contemplar callejuelas enteras flanqueadas de casas del siglo XVI, con fachadas de entramado de madera. Esta parte del casco antiguo no fue devastada por el incendio que asoló la ciudad en el año 1720.

Rennes tiene dos plazas mayores del siglo XVIII: la plaza del Ayuntamiento, donde se encuentra también la ópera, y la plaza del Parlamento de Bretaña. La plaza de la República es dominada por el imponente Palacio de Comercio. La basílica Saint Sauveur se empezó a construir en 1703; en el interior hay una capilla dedicada a NS de los Milagros de Rennes, que según cuenta la leyenda salvó la ciudad de la invasión de los ingleses en el año 1357. La catedral de San Pedro, de estilo neoclásico, es una de las nueve catedrales históricas de Bretaña; destaca por las dos torres de granito de 48 metros de altura. Otro punto obligado de visita son las puertas Mordelaises: fueron construidas alrededor de 1440, y constituían la principal entrada a Rennes, de las diez que poseía la ciudad.

sábado, 3 de agosto de 2013

Un espejo de agua en Burdeos

Antes de llegar a la Bretaña hacemos una parada en Burdeaux. Burdeos es una ciudad portuaria del sudoeste de Francia, capital de la región de Aquitania. Bajo dominio británico durante tres siglos, Burdeos es una de las ciudades menos francesas de Francia. La que antaño era una ciudad adormilada (apodada literalmente "Bella Durmiente") ahora es un próspero destino turístico y la meca de los amantes del vino. Así es, la ciudad es conocida mundialmente por sus viñedos, sobre todo desde el siglo XVIII, que fue una edad de oro.

Tras dejar las maletas en el hotel subimos a un moderno tranvía que nos dejó en el centro histórico. El monumento a los girondinos, la plaza de la Bolsa, el puente de piedra, el río Garona... hacen de Burdeos una ciudad interesante. Aunque sin duda lo más concurrido y original, es el famoso espejo de agua. El "miroir d'eau" es un ingenioso lugar con apenas un palmo de agua que constituye un espacio privilegiado de encuentro y juego para niños y adultos.

viernes, 2 de agosto de 2013

Ruta Bretagne

Este año hemos decidido hacer unas vacaciones diferentes. Nada de crucero, ni circuito, ni cruzar el océano... este año haremos una ruta en coche por la Bretaña francesa.

Bretaña es una región del noroeste de Francia que actualmente se extiende por cuatro departamentos: Finisterre, Costas de Armor, Morbihan, e Ille y Vilaine.

Con una superficie de 27.209 km², comprende la península que se extiende unos 240 km hasta el Océano Atlántico, entre el Canal de la Mancha al norte, y el Golfo de Vizcaya al sur. Rennes es la capital administrativa de la región. La población bretona asciende a algo más de tres millones de personas en 2013.

Bretaña, con una rica historia, una geografía dominada por el mar, un clima oceánico, una lengua propia, éste es nuestro destino. Tenemos dos semanas por delante para hacer km y empaparnos de Breizh, seguro que la experiencia vale la pena.