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miércoles, 22 de agosto de 2012

JL+2

Dos años sin tu compañía, tu imponente presencia, tus apretones de manos, tu mirada, tu fina ironía... dos años sin tí. Y, sin embargo, sigues estando muy presente. En nuestras conversaciones, pensamientos, oraciones, siempre hay lugar para tí. No pasa un solo día en el que no te echemos de menos. Dios, ¡cómo me gustaría que vieras a tus nietos!, te los llevarías a desayunar y presumirías de ellos cual abuelo orgulloso de su prole. Los demás seguimos con nuestras vidas con la misma intensidad de siempre. José Luis, sigue protegiéndonos desde ahí arriba. Un abrazo.

lunes, 28 de mayo de 2012

C=L=12+1

Bajo el enigmático título de esta entrada se esconde algo tan fantástico como el decimotercer aniversario de Carles y Laura. El tiempo avanza de manera inexorable y con él disfrutamos de los avances físcos, intelectuales y de todo tipo de dos personas encantadoras. Alegres, honestos, sinceros, deportistas, introvertidos... son algunos de los adjetivos que mejor los describen a fecha de hoy. Están aprendiendo el valor del esfuerzo a la vez que disfrutando de cada día y cada momento de su vida. Felicidades Carles y Laura, que sigáis madurando a vuestro ritmo, no al que quieren marcar los demás, que mantengáis vuestros valores y ayudéis a construir un mundo mejor. Hasta el próximo, que ya será 12+2.

sábado, 27 de agosto de 2011

JL+1

Ha pasado un año desde que te fuiste querido José Luís. Se que tú no querías marchar todavía, que querías disfrutar más del amor y la compañía de Pepi, de tus hijos, de tus nietos, de tus amigos, pero no pudo ser. Imagino que desde esa atalaya privilegiada en la que debes estar nos miras cada día, y ves cómo nuestras vidas siguen, porque la rutina es muy poderosa, pero seguro que también percibes hasta qué punto te añoramos. El tiempo va apaciguando el dolor, no así la sensación de ausencia, de vacío. Sin duda otras personas con las que conviviste más tiempo te echan mucho de menos, nuestra relación de familia fue corta en el tiempo, y sin embargo mi identificación contigo era importante y tu partida me afectó de manera profunda. José Luis, sigue velando por nosotros, protégenos, ayúdanos a enmendar nuestros errores y no permitas nunca que tu recuerdo se vaya difuminando. Adiós suegro.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Un premio extraordinario

Hace pocos días mi sobrina y ahijada Meritxell ha recibido el graduado en Traducción e Interpretación por la UPF. La ceremonia ha sido interesante y muy emotiva. Interesante de manera especial por el discurso que ha hecho uno de los profesores vinculando el término idiota con aquellos que no muestran el más mínimo interés por mejorar la sociedad, y emotiva porque Meritxell además del graduado ha recibido el premio extraordinario de su Facultad al ser la estudiante con mejores notas. Me siento tremendamente orgulloso de mi ahijada y sólo deseo que todos los éxitos que hasta ahora le ha regalado la vida se multipliquen en el futuro. Mucha suerte Meri.

La silla vacía

Se acercan las fiestas de Navidad y con ellas el fin de un año en el que he perdido a dos seres queridos: mi tía Fernanda y mi suegro José Luis. Las personas que han perdido a un amigo o familiar hablan del "síndrome de la silla vacía", es decir, de la triste sensación de pérdida y vacío que se experimenta en días tan señalados al constatar que la silla que ocupaba siempre esa persona ahora no está ocupada o simplemente no está. Supongo que no toca más remedio que pasar por ese trago. En cualquier caso, la silla estará vacía pero el corazón está lleno de recuerdos y experiencias que son capaces de vencer a la muerte y, por eso mismo, perdurarán para siempre.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Carta a Pepi A.

Ha pasado un mes desde la muerte de José Luis y su imponente recuerdo está más vivo que nunca. Su foto, la del funeral, una foto magnífica donde José Luis sonrie a todo aquel que le mira, está en un lugar destacado en el comedor. Las menciones de Olga son constantes, "ahora llamaría a mi padre y le explicaría esto"... Mi homenaje más visible es, además de mucha de la ropa que ahora me pongo, un bonito reloj de bolsillo que imita el que él llevaba. En fin, que José Luis sigue entre nosotros, de una manera menos tangible, pero tan emotiva como siempre.

Hoy, sin embargo quiero dirigirme a tí Pepi, la mujer de José Luis, mi "suegrastra" como cariñosamente me gusta llamarte. Pepi, te doy las gracias por el ejemplo de amor y entrega incondicional hacia la persona amada que me has mostrado siempre pero muy especialmente estos últimos meses. Tus mimos, tu cariño, tu respeto, tus atenciones... hacia José Luis, y hacia los que estábamos cerca, han sido una verdadera escuela de cómo tratar a un ser querido que sufre. Seguro que tu fortaleza física y mental en un proceso de tanto desgaste te pasarán factura antes o después, sólo quiero que sepas que no estás sola.

Gracias por todo lo que me has dado Pepi, por todo lo que hemos vivido junto a José Luis y el resto de la familia, y por todo lo que aún nos queda por compartir. Seguro que José Luis se alegra de saber que eres una persona muy importante para todos nosotros. Por cierto, ya sabes que en nuestra casa hay una habitación a la que siempre nos hemos referido como la habitación del abuelo, pues bien, el abuelo ya no está pero tú sí, y nuestra casa siempre será tu casa. Un sincero y cordial abrazo.

sábado, 21 de agosto de 2010

Hasta siempre José Luis

Empezaba el año escribiendo una carta a un hombre excepcional, mi suegro José Luis. Han pasado ocho meses desde entonces, tiempo en el que el maldito cáncer ha vuelto a cebarse en su cuerpo, que no en su mente, ahora ya de una manera definitiva.

José Luis ha sido y será un referente en mi vida. No he tenido el privilegio de disfrutarlo antes de la enfermedad y, sin embargo, he disfrutado de su inteligencia, su ironía, su aplomo, su pasión por la familia...

José Luis se va pero antes se despide como sólo alguien de su talante moral puede hacer, sentándose delante del ordenador y dando las gracias a todos los que han compartido una parte de su vida con él. Y una vez más, puestos a seguir tu estela, yo también me despido de ti dándote las gracias por haber estado siempre en tu sitio de padre, abuelo, suegro... Gracias por tus palabras, por tus silencios, por tu discreción, por tu complicidad, por tu empatía, gracias por todo.

En alguna ocasión hablamos de la religión, la fe, la iglesia. Tú no compartías mi opinión pero mostrabas un profundo respeto. Hoy, desde esa fe insondable que proporciona consuelo en los momentos más duros de la vida, le pido a Dios que te abra las puertas del cielo de par en par, para que vuelvas a ver a los tuyos y puedas disfrutar de la plenitud eterna de su Gloria. Por favor, desde allí cuida de todos nosotros como lo has hecho siempre.

Gracias José Luis. Hasta siempre.

jueves, 20 de mayo de 2010

Once añitos

Ayer, 19 de mayo, Carles y Laura cumplieron once añitos, ahí es nada!. Me fascina ver cómo van creciendo físicamente, emocionalmente, intelectualmente...

Todas las edades y etapas de un niño son bonitas. Ahora están en una de esas etapas donde empiezan a querer definir su personalidad, a hacer cosas diferentes uno de otra, a tener discusiones por cosas tontas, a soñar con su futuro, empiezan a percibir sus posibilidades y también sus límites, etc.

Ya tienen once años, y se abre ante ellos un mundo lleno de oportunidades, pero también de riesgos y amenazas. Espero estar a la altura de las circunstancias y acompañarles en su camino, sin hacer sombra a nadie. Muchas felicidades Carles y Laura.

sábado, 1 de mayo de 2010

Adiós tía Fernanda

Acabamos de regresar de Don Benito, donde el miércoles por la noche falleció mi tía Fernanda, la hermana de mi madre.

Llevaba años en silla de ruedas y, últimamente apenas se levantaba de la cama. No se exactamente cual ha sido la causa de la muerte, imagino que su castigado cuerpo ya no pudo aguantar mas la lucha por la supervivencia o quizás se dejo llevar para regresar junto a su querido esposo.

Espero que si algún otro familiar lee estas lineas no se enfade, pero siempre fuiste mi tía mas querida y no puedo menos que reconocer el gran cariño que siempre he sentido por ti. Cuando era niño tu casa era mi casa, tus hijos mas que primos eran como mis hermanos y tu eras mi segunda madre. Tus bocatas inacabables, tu sonrisa burlona, tu energía desbordante desde la silla de ruedas... forman parte de mi álbum de estampas personales en un lugar de privilegio.

En tu esquela decía: "Yo muero, pero mi cariño no muere, os amare desde el cielo como os ame en la tierra". Estoy seguro que a estas alturas ya estarás en el cielo y que desde allí nos seguirás regalando amor. Adiós, tía Fernanda, hasta siempre.

martes, 5 de enero de 2010

Carta a un hombre excepcional

Querido José Luís:

No, no me refiero al presidente del gobierno, sino a tí, mi suegro. Apenas hemos empezado el año y quiero que la primera entrada de este 2.010 sea una carta especial dirigida a una gran persona. Nos conocimos hace ya unos años, diría que fue el día antes de que entraras nuevamente en quirófano para intentar ponerle coto a un cáncer que se resistía y que se había reproducido apenas unos meses después de la primera intervención. Ahora, acabamos el año con otra intervención, esta vez para extirparte un riñón que se había encaprichado de otro cáncer. Y ahí sigues, con una voz distinta y un riñón menos, pero con una entereza y una actitud ante la vida que es la envidia de propios y extraños.

Durante estos años hemos tenido la ocasión de compartir muchos momentos, la mayoría buenos o muy buenos, otros más duros y difíciles de olvidar. Mi boda con Olga, la comunión de Carles y Laura, la enfermedad de mi madre, la muerte de tu hermana... Estarás de acuerdo conmigo en que esto es la vida, una alternancia de felicidad y dolor, y si el dolor compartido hace menos daño, la felicidad compartida parece más duradera. Y confieso que yo soy muy feliz al lado de tu hija y me alegro de tener como suegro a un hombre tan excepcional.

En el fondo creo que hay muchas cosas que nos identifican: el amor a la familia, la responsabilidad en el trabajo, el sentido del sacrificio, las ganas de vivir, el saber disfrutar de las cosas pequeñas... Sí, también discrepamos en otras, especialmente en lo que atañe a Dios, la religión, la fe... pero eso no es ningún problema, yo seguiré creyendo en Dios y rezando por todos nosotros.

José Luís, gracias por tu proximidad y tu testimonio. Un sincero y afectuoso abrazo.

lunes, 5 de octubre de 2009

Mari Carmen y María, hasta siempre

Hace un ratito una llamada de teléfono me avisaba de la muerte de María, una gran amiga de mi madre. Días atrás también nos comunicaban la muerte de Mari Carmen, la mujer de mi primo José Antonio.

A Mari Carmen apenas la había visto unas pocas veces, pero este verano en el viaje que hicimos a Don Benito coincidimos en dos ocasiones. Me pareció una persona encantadora, vital, que hacía gala de haber superado con éxito un transplante de riñón... una persona que amaba la vida, que sentía haber renacido con el transplante, esposa y madre... Una infección que a priori parecía insignificante se fue complicando hasta el punto que noqueó a Mari Carmen, durante varios días la postró en una cama de hospital, y finalmente se la llevó a la casa del Padre.

María Ortiz era otra gran persona. Hasta que hace un año le detectaron la enfermedad era fácil encontrarla en la Parroquia repartiendo comida a los más necesitados, siempre dispuesta a echar una mano a aquellos que más tenían. La enfermedad, la muerte de su hermano, el peso de toda una vida... hicieron mella en su persona hasta que hoy ya no pudo más.

Mari Carmen y María dos personas cuya muerte he sentido, llorado y convertido en plegaria. Que Dios os acoja en su seno y que os permita disfrutar a su lado de la plenitud eterna de su gloria. Descansad en paz.

viernes, 14 de agosto de 2009

Vuela alto

Hace dos días nos enteramos de la muerte de Lali, la tía de Olga. La distancia hizo que la sensación de pérdida, dolor e impotencia se multiplicaran.

Lali llevaba más de un año luchando contra la enfermedad pero, desgraciadamente, al final el cáncer de pulmón resultó más fuerte que ella. Mi recuerdo de Lali es el de una persona amable, familiar, educada, cariñosa, a la que nunca oí hablar mal de nadie. También era una persona tierna y frágil, una percepción que quizás se acentuaba por su delgadez extrema. A pesar de todo, luchó con toda su alma contra ese maldito cáncer, porque amaba la vida, amaba a Jose y amaba a los suyos.

No sabemos cómo han sido los últimos momentos de Lali pero seguro que se fue discretamente, como una vela que se apaga o un tierno pájaro que echa volar consciente que es su último vuelo. Seguro que aleteando llegarás pronto al cielo y desde allí seguirás velando por todos los que hemos tenido la suerte de compartir toda o una parte de nuestra vida contigo. Vuelta alto Lali, vuela alto, la virgen de Guadalupe te guiará. Hasta siempre.

martes, 19 de mayo de 2009

Comunión y aniversario

Carles y Laura hicieron su primera comunión el pasado sábado y hoy cumplen diez años de vida. Sin duda, dos acontecimientos importantes en un corto espacio de tiempo.

Respecto a la comunión debo decir que la gente cada vez tiene menos cultura religiosa, o quizás sea menos educación, no lo sé muy bien. Lo digo porque durante la celebración en la parroquia las voces y los ruidos de la gente fueron una molesta constante. Es lamentable que muchas personas no sepan tener un comportamiento adecuado y respetuoso en un momento tan especial para esos niños y niñas que llevan dos años preparándose. Más allá de la celebración el resto del día fue muy agradable y emotivo, nos volvimos a encontrar prácticamente los mismos que para nuestra boda y, lo más importante, Carles y Laura se lo pasaron en grande. Desde aquí agradezco enormemente a toda la familia que nos acompañara en un día tan significado como éste, también a Xavi y Filo, sin cuya presencia nada hubiera sido igual.

Por lo que respecta al aniversario de Carles y Laura, ¿qué puedo decir?, pues eso, que ya son diez añitos y siete de ellos a mi lado. Realmente estoy muy feliz y agradecido por la familia que formamos Olga, los niños y yo. No es una familia tradicional, cualquier cosa menos eso, pero es una familia con mayúsculas donde una cosa impera por encima de cualquier otra: el amor. Gracias por todo Dios mío.

domingo, 19 de abril de 2009

Carta a Marcel y Pepi

Hola Marcel, hola Pepi:

Hace unos días los dos cumplíais cincuenta años, casi nada, medio siglo de vida. Ya he tenido la oportunidad de escribiros unas palabras por medio de la bonita iniciativa de vuestros hijos, Meritxell y Arnau, pero como aún me quedan un par de cosas por deciros, he aquí esta entrada en el blog.

El paso del tiempo es una señal inexorable de que vamos creciendo y en ese pasar de los años, los hechos y, muy especialmente las personas, se van sucediendo. Si la historia de nuestras vidas se construye a partir de los testimonios de aquellas personas que son una referencia, sin lugar a dudas, yo he construido mi vida a partir, entre otros, de vuestro testimonio. Marcel y Pepi, Pepi y Marcel, vosotros suponéis para mí el referente de una pareja comprometida con la familia, con la sociedad, con la iglesia, con la vida... No me cabe la menor duda de que una gran parte de lo que soy como persona y como cristiano os lo debo a vosotros, gracias.

A lo largo de estos años hemos vivido muchas cosas juntos, la mayoría buenas o muy buenas, unas pocas menos buenas. En cualquier caso, siempre nos hemos demostrado mucho respeto y reconocimiento mútuo. La confianza y el cariño han sido el sustrato sobre el que hemos construido nuestra relación y eso es algo que debemos mantener. Uno puede elegir a sus amigos pero no a su familia. Gracias a Dios mis amigos son los mejores que uno puede tener, pero tampoco es menos cierto que si pudiera elegir a mi familia os volvería a escoger a todos y cada uno, especialmente a vosotros. Un fuerte abrazo y por muchos años.

jueves, 12 de febrero de 2009

Carta a Meritxell

Hace algo más de un año escribía en este mismo blog una carta a María. Los que la leísteis recordaréis que se trataba de una carta triste, de despedida. Ésta que ahora comienza tiene un título parecido pero el tono es diametralmente opuesto pues quiere ser un texto lleno de alegría, orgullo y reconocimiento mútuo.

Meritxell, quedan unos pocos días para tu veintiún aniversario y hoy quiero dedicarte estos recuerdos en forma de palabras o, si lo prefieres, estas palabras llenas de memoria. Recuerdo perfectamente el día que naciste, ya entonces me sentí tremendamente unido a ti: tú eras mi primera sobrina, yo sería tu padrino... Han pasado los años, has crecido en estatura pero sobre todo en talla intelectual y humana. Hemos compartido momentos personales y familiares de todo tipo, género y condición. Nos hemos dicho palabras bonitas pero seguro que coincides en que son muchas más y más bonitas las que todavía no nos hemos dicho. Me maravilla ver lo mucho que nos parecemos: una capacidad de trabajo y de sacrificio sin límites, una autoexigencia brutal, las ganas de hacer del mundo un lugar más justo, la herencia tan personal de mi madre-tu abuela en tantos pequeños detalles...

Meritxell, muchas veces te miro y me veo a mí mismo. Nada me llenaría tanto de satisfacción como saber que soy tan importante para ti como tú lo eres para mí. Que estas palabras llenas de orgullo sirvan para desearte muchas felicidades en este día tan especial. Un beso, tu padrino.

lunes, 26 de mayo de 2008

Mayor de edad

Arnau ya tiene 18 años, esa cifra mítica con la que se asume legalmente la mayoría de edad. Arnau ya puede votar, conducir un coche, etc.

No recuerdo el día que hice 18 años, señal de que tampoco fue muy especial para mí. En realidad, más allá de determinadas cuestiones formales no cambia nada. Sigues haciendo lo mismo, con las mismas personas, viendo el mundo de la misma manera, pensando igual, en definitiva, sigues siendo el mismo, porque no hay ningún resorte misterioso que provoque cambios en tí.

No obstante, en tu interior tienes conciencia de que un mundo nuevo se abre ante tí. Te planteas de una forma más seria el futuro, valoras qué quieres hacer de tu vida y te proyectas dentro de unos años con la mejor de tus formas soñadas. Así pues, aunque no cambie nada algo muy profundo empieza a cambiar de manera imperceptible, y sólo se hará visible un tiempo después.

Arnau, te deseo una vida próspera, basada en las ilusiones por hacer un mundo más justo y solidario, apoyada en unos valores bien enrraizados y en unas personas que te quieren y que siempre te apoyarán, entre los cuales me encuentro. Suerte campeón.

martes, 19 de febrero de 2008

La fuerza de la amistad

A mi amigo del alma Tomás (en su 39 aniversario)

El ser humano es un ser social por naturaleza, es decir, es un ser que vive en sociedad, en comunidad, y que necesita de los demás para desarrollarse a sí mismo y alcanzar la felicidad. Desde esta óptica parece evidente que las relaciones interpersonales son fundamentales en cualquier proyecto de vida, pero claro está, no todas las relaciones son iguales ni nos aportan lo mismo: la familia, los compañeros de estudios o de trabajo, los vecinos, los amigos...

Y hablando de amigos... ¡qué grande es la fuerza de la amistad!. El amigo es el hermano del alma, el confidente, el hombro en el que puedes apoyarte, el que siempre te escucha, el que sabe lo que quieres decir aún cuando no dices nada, el que se alegra de tus éxitos y comparte tus fracasos, el que tiene siempre una palabra de ánimo en la boca, el que se mantiene fiel a la relación, el que te ayuda a darle sentido a tu vida... Tomás, tú eres todo esto para mí, tú simbolizas la fuerza de la amistad. Gracias amigo.

Hay una frase popular que dice: "la familia no la eliges, los amigos sí". Yo me siento una persona muy afortunada porque mi familia es increíble y mis amigos también. Tenerlos cerca me da tranquilidad, seguridad y confianza. Ellos son el viento que empuja la barca de mi vida y me orientan para llegar a puerto.

viernes, 1 de febrero de 2008

Carta a María

Reconozco que no es muy original, Ramón Sampedro ya lo hizo en su libro "Cartas desde el infierno", aún así el momento presente me invita a expresar mis sentimientos y dirigirme a ese hijo/a que ya nunca tendré.

Querida María:

Durante diez semanas has sido el centro de nuestras vidas, ahora el destino ha querido que dejes de existir sin haber existido. ¡Qué difícil es entender a veces lo que el destino o el mismo Dios nos tienen reservados!

Me imaginaba cambiando tus pañales, enseñándote a hablar, llevándote al cole, celebrando tus cumpleaños, escuchándote tocar algún instrumento... Nunca llegué a ponerte cara pero estaba convencido que serías tan guapa como tu madre. Respecto al carácter tenía curiosidad por saber hasta qué punto habrías heredado mi rigidez. Carles y Laura ansiaban jugar contigo, cuidarte, ayudarte a crecer.

Sin embargo, todo acabó hace un par de días. Una eco infausta nos comunicaba que tu pequeñísimo corazón había dejado de latir. No te reprocho nada: superaste el frío del nitrógeno y la descongelación, superaste el hematoma y las pérdidas, pero supuestamente no pudiste con los cromosomas, ¿o fue otra cosa?.

Seguro que a estas alturas ya estás en el limbo de los nonatos o en el cielo, ¿por qué no?. Tal vez un día nuestros destinos vuelvan a cruzarse y entonces seguro que te reconoceré. Mientras tanto seguiré disfrutando de Carles, Laura, Meritxell, Arnau... y proyectando en ellos todo lo bueno que llevo dentro. Te quiero. Hasta siempre.

martes, 15 de enero de 2008

Todo sobre mi madre

Construirse a sí mismo es una tarea compleja, no exenta de fracasos, que se apoya -aunque parezca una enorme contradicción- en aquellas personas, personalidades y caracteres que constituyen para nosotros un verdadero testimonio, una referencia a seguir.

Mi madre siempre ha sido para mí uno de esos testimonios, sin duda el más importante. Persona trabajadora, cariñosa, amable, creyente, orante... desde pequeño me ha enseñado (también a mis hermanos, sobrinos y ahora a sus nietos) el valor del esfuerzo, la recompensa del trabajo bien hecho, el beneficio de una palabra amable, la fortaleza de la fe, el consuelo de la oración.

Mi madre forma parte de esa generación de mujeres curtidas en el campo, acostumbradas a trabajar, a sufrir y a llevar las riendas de su familia y de su casa. Mi madre es de esas mujeres fuertes capaces de vencer a un cáncer tan virulento como la leucemia. Mi madre es el fundamento de mi vida y el pilar que ha impedido mi derrumbe moral en más de una ocasión.

Sus cuentos han pasado de generación en generación y un día será necesario recogerlos por escrito para que no caigan en el olvido. "All about my mother". Esa es su gran herencia: su voz, su oración, su ejemplo, en una palabra, su testimonio.