lunes, 20 de agosto de 2012

Heraklion y el palacio de Knossos

Penúltima parada: Creta. Creta es la isla más grande de Grecia, con más de 8 mil kilómetros cuadrados de una tierra llena de contrastes y riqueza, un país con identidad propia, famosa por sus mitos, leyendas y tradiciones.

Además de sus tesoros naturales, Creta posee los restos más importantes de la antigua civilización Minoica, cuyos sitios arqueológicos se encuentran en el palacio de Knossos, Festos y Gortina, testimonios de un pasado glorioso.

El palacio de Knossos resulta de visita obligada. Las cosas más destacadas y a las que debemos dedicar más atención son el patio central, el piano nobile, el fresco de los delfines, los almacenes que contienen las gigantes vasijas (pithoi), el salón del trono, la sala de las hachas dobles, la gran escalera, la puerta sur del complejo, y el corredor del Propileo norte con el fresco del famoso toro embistiendo.

La mitología fija en Knossos la residencia del rey Minos, que mandó a Dédalo construir el laberinto donde se encerraba al minotauro. El “monstruo” se alimentaba de humanos que se llevaban en sacrificio para saciar al minotauro; su destino final fue morir a manos de Teseo, quien logró salir del laberinto gracias al hilo de Ariadna que le permitió conocer la salida.

La capital de Creta, Heraklion, es el centro económico y cultural de la isla. La fuente de los leones, la catedral ortodoxa (pantocrator central impresionante) y la fortaleza veneciana son algunos de los lugares más destacados de esta bulliciosa ciudad costera.

Rodas, una ciudad colosal

Tercer día de crucero por las islas griegas. Parada: Rodas. Se trata de una tierra fértil, una isla cosmopolita, fruto según la mitología del amor entre Helios (Sol) y la ninfa Rhode (la rosa).
Fue uno de los puertos más famosos de la antigüedad, conocido sobre todo por el Coloso, la enorme estatua que daba la bienvenida a sus visitantes y que fue considerada como una de las siete maravillas del Mundo Antiguo.

Rodas también destaca por su antigua ciudad medieval, con gigantescas murallas y minaretes. Todavía subsisten siete puertas de la antigua ciudad amurallada, legado de los Caballeros de San Juan. El palacio del Gran Maestre, dañado por una explosión fue reconstruido por los italianos en 1856. El hospital de los Caballeros acoge hoy el Museo Arqueológico y la antigua catedral de los Caballeros, justo enfrente, es hoy el Museo Bizantino. El antiguo barrio judío se halla al este de la puerta Koskinou, cerca de la Plaza de los Mártires, con su fuente acabada en tres caballitos de mar de bronce.

Rodas impresiona más que otras ciudades medievales como Carcassonne. Su doble muralla, sus puertas de acceso, el paseo de los caballeros, el palacio, la torre del reloj, el museo arqueológico... fantástico. Por cierto, no dejes de visitar el puerto y de imaginar el lugar donde en su día estuvo el coloso de Rodas.

El sol de Patmos

Después del impresionante Éfeso la siguiente parada es la isla de Patmos. Patmos debe su renombre a la mención que aparece en el Apocalipsis de Juan, en cuya introducción se dice que el autor fue desterrado a Patmos, donde tuvo su encuentro con Jesús, que dieron origen al libro; las tradiciones tempranas del cristianismo identificaban a este Juan con San Juan Evangelista.

Hay varios monasterios dedicados a San Juan, y la cueva en la que, según la tradición, éste tuvo sus visiones. Las iglesias y comunidades religiosas de Patmos pertenecen a la tradición ortodoxa oriental.

Para un teólogo como yo el lugar presenta numerosos atractivos para visitar. Sin embargo, en esta ocasión la única visita que hicimos fue a una tranquila playa de esta bonita isla, donde tomamos el sol y nos dimos un placentero y reconfortante baño.

Celso, Adriano... Éfeso

Parada en Kusadasi (Turquía) y visita a Éfeso. Absolutamente increíble. Éfeso fue en la antigüedad una localidad de Asia Menor, en la actualidad Turquía. Fue una de las doce ciudades jónicas a orillas del mar Egeo y un importante centro religioso, cultural y comercial.

Las ruinas de Éfeso incluyen un teatro, el gimnasio, el Agora, el Odeón, el Bouleterion, la Fuente y la Biblioteca de Celsius. Pasear por Éfeso a primera hora de la mañana es algo único, su estado de conservación permite que la imaginación fácilmente reconstruya una ciudad en la que san Pablo pasó una larga temporada y escribió alguna de sus epístolas del NT. La biblioteca de Celso y el templo de Adriano son paradas obligatorias.

Mykonos o Venecia en Grecia

Segunda parte de nuestro viaje: crucero de cuatro días y cuatro noches por las islas griegas. Primera parada: Mykonos.

Mykonos es una pequeña isla de Grecia perteneciente al archipiélago de las islas Cícladas, localizada en aguas del mar Egeo, entre las islas de Tinos (al noroeste), Siros (al oeste), Paros(al sudeste) y Naxos (al sur). La capital y principal ciudad de la isla se denomina también Mykonos, aunque localmente se la conoce como Jora.

Entre sus principales atractivos están las playas, la vida nocturna y el hecho de ser la isla más cercana a Delos, uno de los cuatro principales yacimientos arqueológicos de Grecia. Visita y fotografía obligada a las casas que están tocando el mar en la zona conocida como Little Venice y para los cinco molinos que emergen en un pequeño talud, en una de las estampas clásicas de la isla.

Neoclasicismo ateniense

Segunda jornada en Atenas. Hoy toca disfrutar del neoclasicismo ateniense, del museo arqueológico y de la vista desde el monte Likavitus. La conocidísima Academia (universalizada por Platón y posteriormente por el lienzo de Rafael), la Universidad y la Biblioteca nacional son los tres edificios que simbolizan el neoclasicismo ateniense. Aunque no pudimos entrar en ninguno de ellos la majestuosidad exterior de sus construcciones ya complace al más exigente.

La visita al Museo arqueológico también resulta muy gratificante. Como en todo museo conviene seleccionar aquello a lo que prestar más atención, más teniendo en cuenta el elevado número de piezas de que dispone. Por la tarde "excursión" al monte Likavitus. Se puede acceder mediante funicular o a pie. Las vistas de Atenas desde la cima, al lado de la iglesia de San Jorge, son fantásticas. 

Yo soy Esparta

De camino a Grecia última parada en Termópilas. El año 480 a. C. siete mil griegos al mando del rey espartano Leónidas resistieron valerosamente en el paso de las Termópilas el empuje del Ejército Persa mandado por Jerjes, hijo de Darío. Los griegos defendieron el paso de las Termópilas hasta que Efialtés, un campesino traidor, mostró a los persas un sendero que conducía al otro lado del desfiladero. Cuando Leónidas advirtió que iba a ser rodeado retiró al grueso de sus fuerzas y se quedó sólo con 700 tespianos, 300 tebanos y 300 espartanos. Los tebanos se rindieron, pero tespianos y espartanos lucharon hasta la muerte. En el lugar de la batalla se levantó un monumento con la siguiente inscripción: «Caminante ve a decir a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes».

Tocando el cielo en Meteora

Cuarta y última parada del circuito en autocar: Meteora. Noche en un bonito hotel en Kalambaka y visita a dos monasterios la mañana siguiente.

Meteora se encuentra en el corazón de Grecia, a 320 km de Atenas, en la región de Tesalia. En la actualidad sólo seis monasterios continúan siendo habitados por monjes o monjas: el Monasterio de San Nicolás, el de San Esteban, el Monasterio de la Santísima Trinidad, el Monasterio de la Transfiguración (Gran Meteoro), el de Rousanou y el de Varlaam. Su espectacular ubicación, unido a los tesoros religiosos, los frescos, los iconos y los viejos manuscritos de sus bibliotecas, llevaron a la UNESCO a declarar Patrimonio de la Humanidad al conjunto monasterial de Meteora.

Los monasterios meteoros (caídos del cielo) me han fascinado. Su ubicación única en el mundo, su misticismo, su religiosidad, su historia, sus iconos... todo, todo se me ha impregnado en la retina y en el corazón de una manera definitiva. Se diría que desde aquí puedes tocar el cielo. Uno de esos lugares mágicos que ya forman parte de mis propias "maravillas del mundo". 

Por el oráculo de Delfos

Tercera parada: Delfos. Noche en Itea y visita a la mañana siguiente. Los antiguos pensaban que Delfos era el centro de la tierra. El lugar era célebre por ser una de las moradas de Apolo y desde el siglo VIII a.C. empezaron a acudir aquí fieles a rendirle culto al dios y a consultar el oráculo. La ciudad fue cobrando importancia y vida, hasta que en 393 d.C. fue abolido el oráculo con la instauración oficial del cristianismo en el Imperio Romano.

Al entrar te encontrabas con Pitia, la profetisa de Apolo, quien daba audiencias en la cripta en la roca a la derecha del Tesoro de los Atenienses. Ella era el verdadero oráculo de Delfos, los políticos de la época enviaban emisarios para preguntarle cuando hacer sus campañas y que destinos les deparaba.

El Templo de Apolo también albergaba el Omphalos, la piedra cónica que los griegos pensaban que era el ombligo del mundo. Actualmente se expone en el Museo del Templo, de visita obligada, donde también se pueden encontrar los bajos relieves de los templos de Delfos, joyas de marfil y la famosa Auriga que era la copa que recibían los vencedores de los juegos Píticos.

En el conjunto también había un teatro romano y una pista de carreras, destinada a los juegos Píticos un festival cultural y deportivo organizado en honor a Apolo. Un poco más al este se encuentra el Tholos, una construcción circular de columnas de impresionante altura.

En la cuna olímpica

Segundo día de ruta. Noche en un hotel fantástico en la ciudad de Olimpia y al día siguiente por la mañana visita a todo el complejo. Olimpia es conocida por haberse celebrado en ella en la antigüedad los juegos olímpicos. Los primeros de los que se tiene constancia se celebraron en el año 776 a. C. Al final del siglo IV, el emperador Teodosio los abolió.

Olimpia también fue famosa por ser un centro religioso, y por su gigantesca estatua de oro y marfil de Zeus hecha por Fidias, considerada una de las Siete Maravillas del Mundo. 

La llama olímpica de los actuales Juegos Olímpicos se enciende en el estadio de esta ciudad mediante el reflejo de la luz solar en un espejo parabólico, tras lo cual se transporta en una antorcha al lugar que acoge los juegos, normalmente dando un gran rodeo pasando por las principales ciudades de todo el mundo.

Bonita y simbólica visita, más si tenemos en cuenta que durante la misma se están celebrando los juegos olímpicos de Londres 2012. Por supuesto no pudimos resistir la tentación de echar unas carreras en el estadio original donde se celebraban los juegos, sólo faltaban el podio, las banderas y las medallas. 

Micenas a pleno sol

De Epidauro seguimos ruta hasta Micenas. En el segundo milenio a. C. Micenas era uno de los mayores centros de la civilización griega, una fortaleza militar que dominaba gran parte del sur de Grecia. El período de historia griega comprendido entre el 1600 y el 1100 a. C. se denomina micénico en reconocimiento a la posición de liderazgo de Micenas. Los habitantes de este periodo se llamaron a sí mismos aqueos.

El sitio, actualmente un yacimiento arqueológico, está situado a 90 km al sudoeste de Atenas, en el nordeste de la península del Peloponeso. Personalmente, la primera impresión que tuve al ver Micenas me recordó a Sacsahuamán, por sus grandes bloques de piedra unidos unos a otros de manera milimétrica. Lo más pintoresco es la puerta de los leones, lo más llamativo las tumbas circulares donde los micénicos enterraban a sus reyes. Buena visita pero difícil de disfrutar bajo un sol de justicia, el día en cuestión estábamos a 45º, casi nada!.

Epidauro, algo más que un teatro

Siguiente parada: Epidauro. Sede del famoso santuario de Asclepio, el dios curador, conoció su esplendor entre finales del siglo V a.C. y durante la etapa romana.

Cuenta con un magnífico teatro, muy bien conservado, levantado en las laderas de una boscosa colina. Sin lugar a dudas, el más sorprendente de todos los que hemos visto durante el viaje a Grecia.

Muy cerca están las ruinas del xénon, edificio levantado en el siglo IV a.C. para alojar a los visitantes del santuario. De época helenística son dos baños y el gimnasio, relacionados con el estadio, que fue construido siguiendo una depresión natural. Muy interesante es también el témenos de Asclepio, ubicado en un bosque sagrado en cuyo interior estaba prohibido nacer y morir. En este lugar, una rampa comunicaba con el templo del dios, obra de Teodoto. Del 330 a.C. destacan los restos del templo dórico de Artemisa, con una columnata jónica. La mejor obra del lugar es el tolos, un pequeño templo circular monóptero, obra de Policleto el Joven, siguiendo la estela del santuario de Atena Pronea en Delfos.

Lugar sorprendente por todo lo que uno puede ver e intuir en él. Los griegos ya sabían de los efectos positivos en el paciente de técnicas como la risoterapia, musicoterapia, termoterapia... y nosotros pensando que eran lo más de lo más, curioso ¿verdad?.

domingo, 19 de agosto de 2012

El canal de Corinto

Dejamos Atenas por unos días y empezamos una ruta por el Peloponeso. Cuatro días en autocar, de una punta a otra de Grecia. Primera parada: el canal de Corinto.

Se trata de una vía de agua artificial que une el golfo de Corinto con el mar Egeo por el istmo de Corinto, abriendo esta vía al transporte marítimo y separando el Peloponeso del resto de Grecia. Mide 6,3 km de largo y se construyó entre 1881 y 1893 por el ingeniero húngaro Esteban Türr a partir de los proyectos de Lesseps, que por su parte recogían el antiguo trazado de Nerón.

El canal evita el rodeo de 400 km alrededor de la Península del Peloponeso a los barcos pequeños, ya que sólo tiene 21 m de ancho y 8 de profundidad. A pesar de estas limitaciones, cerca de 11.000 barcos cruzan el canal cada año, en su mayoría pertenecientes a rutas turísticas. Excelente obra de ingeniería.

Atenas monumental

Atenas es espectacular. Como toda gran ciudad está llena de contrastes, y mas ahora en que todo el país está inmerso en una crisis de dimensiones extraordinarias. Dejando de banda los aspectos sociales, políticos y económicos y centrándonos exclusivamente en el cultural, Atenas es una maravilla y, sin lugar a dudas, en ese firmamento la acrópolis es el astro rey.

La acrópolis (ciudad alta) estaba presente en la mayoría de las ciudades griegas, con una doble función: defensiva y como sede de los principales lugares de culto. La de Atenas está situada sobre una cima, que se alza 156 metros sobre el nivel de mar.

La entrada a la Acrópolis se realiza por una gran puerta llamada los Propileos. Una gran estatua de bronce de Atenea, realizada por Fidias, se encontraba originariamente en el centro. A la derecha de donde se erigía esta escultura se encuentra el Partenón o Templo de Atenea Partenos (la Virgen). A la izquierda y al final de la Acrópolis está el Erecteión, con su célebre stoa o tribuna sostenida por seis cariátides. En la ladera sur de la Acrópolis se encuentran los restos de otros edificios entre los que destaca un teatro al aire libre llamado Teatro de Dioniso, donde estrenaron sus obras Sófocles, Aristófanes y Esquilo. Si la ruta por la acrópolis se completa con la visita al museo el día resulta más que fructífero.

Grecia desde Monastiraki

El 6 de agosto después de tres horas de vuelo llegábamos a Grecia desde Barcelona. De entrada nos encontramos calor, mucho calor, aunque en verano a orillas del Mediterráneo eso no debería sorprendernos. Tras conocer a Nikki traslado hacia el hotel situado en uno de los barrios más populares de Atenas: Monastiraki. La vista desde la terraza del hotel resulta impresionante, desayunar con vistas a la Acrópolis es magnífico.

Monastiraki está al lado de Plaka. Monastiraki es un barrio lleno de vida, con el encanto de lo tradicional, lleno de tiendas de recuerdos y de restaurantes, que se solapa con comercios de primeras marcas. Plaka es el barrio más antiguo de Atenas y va desde la acrópolis hasta Monastiraki. En la plaza de Monastiraki hay una iglesia y antes hubo un monasterio, de ahí el nombre. De noche resulta un barrio muy concurrido, especialmente la plaza, donde las conversaciones, los cantos y los bailes acompañan el incierto descanso del viajero.

domingo, 12 de agosto de 2012

Distancia y tiempo

Distancia y tiempo son dos magnitudes físicas cuyas unidades en el sistema internacional son respectivamente el metro y el segundo. Desde este punto de vista, puramente científico y racional, puede parecer que distancia y tiempo poco tienen que ver con los sentimientos y la emotividad de las personas, nada más lejos de la realidad.

Normalmente vivimos dentro de una inercia de la que es muy difícil darse cuenta y mas aún separarse, eso nos hace perder objetividad y nos impide llegar a nosotros mismos, a la parte más profunda de nuestro ser. Nos dejamos vivir, con todo lo que eso supone. Pues bien, aquí es donde cobran sentido los metros y los segundos.

Siempre que sea posible debemos distanciarnos de la inercia, de la rutina, de la manera habitual de ver las cosas, de actuar, de juzgar a las personas. Esos metros virtuales nos pueden aportar una visión nueva, más limpia, menos condicionada, más auténtica. No sólo eso, también debemos encontrar tiempo para estar con los demás, pero muy especialmente con nosotros mismos, con aquello que somos, con nuestra esencia de humanidad, con Dios. Y para ello lo mejor es cerrar los ojos y los oídos, para así poder hacer una mirada interior y una escucha atenta, sin miedos, sin complejos, sólo nosotros, nuestros sentimientos, nuestros proyectos, nuestra vida.

Distancia y tiempo, espacios y momentos, búscalos y en ese camino hacia la felicidad te encontrarás a tí mismo y aprenderás a distinguir lo importante de lo superfluo, lo necesario de lo suficiente, lo que le da sentido a tu vida de lo que simplemente la adorna. Suerte.

sábado, 4 de agosto de 2012

La apuesta de Boyne

Sinopsis de "La apuesta" de John Boyne (entrelectores.com): "Danny Delaney acaba de empezar las vacaciones escolares y ya está saboreando las semanas de libertad que tiene ante sí. Pero al anochecer, cuando su madre regresa a casa acompañada por dos policías, Danny comprende de inmediato que algo muy malo ha sucedido. Abrumada por la culpa, la señora Delaney se encierra en sí misma, y a Danny y su padre les tocará recomponer la unidad de la familia."

Libro curioso, de apenas 60 páginas. La historia está llena de dramatismo, lo más sorprendente es que se vea a través de los ojos de un adolescente. Realmente no se si es una historia para adultos o para jóvenes, creo que formaba parte de un programa para fomentar la lectura entre los adultos, pero fue un gran éxito de ventas en general. Entretenido, más para jóvenes que para adultos.

La incógnita Newton

Sinopsis (casadellibro.com): "Cambridge, año 1888. Tres profesores de la universidad han sido asesinados misteriosamente cuando investigaban el problema de los tres cuerpos, un enigma matemático que Newton fue el primero en plantear. Vanessa Duncan es una joven institutriz que ha empezado a trabajar recientemente en la ciudad universitaria como maestra de niñas. Gracias a las familias para las que trabaja, tiene la oportunidad de relacionarse con las más privilegiadas mentes matemáticas de la prestigiosa universidad. Todo da un giro inesperado cuando el profesor adjunto de matemáticas, Akers, es encontrado muerto en sus habitaciones de un violento golpe en la nuca y el enamorado de la srta Duncan, otro matemático llamado Weatherburn, es acusado del crimen. Vanessa se verá empujada a una inesperada aventura que la llevará por media Europa en busca del verdadero culpable en una carrera desesperada en contra de la horca."

Interesante libro. La combinación del thriller y la matemática ofrece muy buenos resultados en esta novela, que te atrapa en la historia desde las primeras páginas. Recomendable.

La historia personal de Auster

Sinopsis de "Diario de invierno" de Paul Auster (anagrama-ed.es): "Auster vuelve la mirada sobre sí mismo y parte de la llegada de las primeras señales de la vejez para rememorar episodios de su vida. Y así, se suceden las historias: un accidente infantil mientras jugaba al béisbol, el descubrimiento del sexo, las masturbaciones adolescentes y la primera experiencia sexual con una prostituta, la rememoración de sus padres, un accidente de coche en el que su mujer resulta herida, una presentación en Arles acompañado por su admirado Jean-Louis Trintignant, la estancia en París, una larga lista comentada de las 21 habitaciones en las que ha vivido a lo largo de su vida hasta llegar a su actual residencia en Park Slope, sus ataques de pánico, los viajes, los paseos, la presencia de la nieve, el paso y la herida del tiempo...".

Desde luego la vida de Auster da para un libro, incluso para más de uno. Muchas situaciones sorprenden de su vida, yo destaco: su visión de la sexualidad, su vida errante y sus relaciones familiares. El lenguaje de Auster es tan auténtico como siempre, supongo que a estas alturas de su vida reinventarse no debe ser nada fácil, y eso me gusta. Aún así, prefiero las novelas a las biografías, incluso si se trata de Paul Auster.

Otra entrega de los hombres de negro

Sinopsis de "MiB3" (peliculas.labutaca.net): "Los agentes J (Will Smith) y K (Tommy Lee Jones) vuelven al pasado. En sus 15 años de servicio, el agente J ha visto muchas cosas inexplicables, pero nada, ni siquiera los extraterrestres, le produce tanta perplejidad como su irónico y poco comunicativo compañero, el agente K. Cuando el destino del planeta y la vida del agente K son puestos en peligro, el agente J tendrá que hacer un viaje al pasado para reconducir las cosas. El agente J descubre secretos del Universo que K nunca le contó, secretos que se irán revelando en su alianza con un joven agente K (Josh Brolin), para salvar a su compañero, la agencia y el futuro de la humanidad."

Entretenida tercera entrega de la saga de los hombres de negro. De momento los personajes y la historia siguen teniendo tirón, pero ¿hasta cuándo?.