jueves, 11 de agosto de 2011

Para emular a Indiana

El "American Museum of Natural History" se fundó en 1.869 de la mano de Theodore Roosevelt. Actualmente se encuentra al noroeste de Manhattan, tocando a Central Park. Famosos ornitólogos, geólogos, paleontólogos y antropólogos han nutrido sus vitrinas de especímenes únicos.

Su fastuosa colección de plantas, minerales, fósiles, animales disecados... y sus impresionantes y realistas dioramas hacen que la visita a este museo sea una experiencia única. A destacar la sala de los dinousarios. Otro de los atractivos radica en identificar todos los protagonistas y espacios que intervienen en la película "Una noche en el museo", de visionado obligado cuando hay niños en casa.

miércoles, 10 de agosto de 2011

El Empire y las vistas de Manhattan

El Empire State Building es actualmente el edificio más alto de NY tras el atentado y caída de las Torres Gemelas. Fue durante durante la Gran Depresión, de 1929 a 1931, en tan solo 410 días. Tiene 102 plantas y 381 metros de altura (443,5 m si se considera la antena superior). De estilo art déco, es otro de los símbolos de NY, su esbelta figura ya ha aparecido en más de cien películas, King Kong ha sido la más famosa, y parece que su protagonismo no tiene fin.

Nuestro hotel estaba a escasos cinco minutos a pie de este asombroso edificio. Cuando estrenamos el NY Pass fue la primera visita que hicimos. Coger uno de sus muchos ascensores y subir al mirador del piso 86, después de pasar varios controles de seguridad, ya resulta una experiencia única en sí misma, cuando le añades la excelente panorámica aérea que se tiene de Manhattan y de todo NYC le añades el calificativo de irrepetible. Aquí es cuando uno comprende que la vista desde las Torres Gemelas debía ser preciosa. Mirando atrás cuesta mucho imaginarse cómo aquellos 3400 obreros que lo construyeron pudieron avanzar a un ritmo de 4,5 pisos por semana y construir esta maravilla arquitectónica.

Manhattan desde el río

Caminar bajo la sombra de los rascacielos de Manhattan es una sensación única y diferente, como también lo es poder disfrutar de su famoso skyline desde el río a bordo de un barco. Si además coincide con el atardecer y la puesta de sol tienes la posibilidad de ver la ciudad iluminada y entonces la perspectiva se torna inigualable. La óptica desde el río permite una orientación espacial que no siempre tienes cuando estás a nivel de suelo. En cualquier caso, a pie plano, en lo alto de un rascacielos o a bordo de un bordo, la estilizada línea de Manhattan es especial.

La manzana dentro de la manzana

El cubo de Apple en la Quinta Avenida es la tienda emblema de la empresa de la manzana, así como uno de los elementos arquitectónicos y de diseño más fotografiados de NY. Diferentes piezas de cristal ensambladas (ahora cubiertas por una lona porque se va a reconstruir el cubo con menos piezas) permiten entrever un ascensor, también de cristal, que baja hasta el piso inferior porque, en efecto, la tienda con todos sus maravillosos artilugios tecnológicos está bajo el suelo.

Por dentro la tienda no es muy diferente a la que puede haber en La maquinista de Barcelona, posee los mismos gadgets y ordenadores, si bien ésta tiene la particularidad de su ubicación y de estar abierta 24 horas al día 365 días al año, es decir, siempre. No cabe duda que la manzana dentro de la Gran manzana es todo un microcosmos. La gran duda es: ¿quién puede haber aquí un día laborable a las tres de la madrugada?, en fin, no tengo ganas de averiguarlo. Larga vida a Apple.

High line, una vía verde

High Line es un parque construido sobre una antigua línea de ferrocarril elevada que discurre a lo largo de 2,3 km. del Lower West Side de Manhattan. La vegetación combina más de 210 especies de plantas, arbustos y árboles, y se mezcla con largos caminos entablados, zonas de descanso, fuentes, plataformas de observación, etc.

Jamás hasta ahora había paseado por un parque elevado y entre vías de ferrocarril. La idea es muy original y la reconversión del espacio férreo en zona verde supone un paso adelante en la recuperación de espacios para buscar el equilibrio entre la natura y la ciudad. La sensación que se tiene en la High Line es de paz, de descanso, de evasión. Ojalá hubiera más remansos verdes como éste en nuestras urbes.

Hamburguesas y costillitas en Chelsea

Lo cierto es que más allá de los omnipresentes puestos callejeros de perritos calientes, de los McDonald's y los Starbucks existe una variedad infinita de comida y de restaurantes en NYC. Puestos a probar algo típico optamos por las típicas costillitas a la barbacoa en un restaurante de la cadena Dallas BBQ del barrio de Chelsea. Servidas con pan de maíz y arroz, patatas fritas o patata cocida, las baby back ribs son excelentes, además si son servidas antes de las 17 h resultan más baratas.

El barrio de Chelsea destaca actualmente por ser un barrio residencial y tranquilo, con una gran comunidad homosexual y por la incipiente cantidad de galerías de arte. El famoso hotel Chelsea, donde Sid Vicious asesinó a su pareja, acaba de ser cerrado al público, quien sabe si víctima de la especulación inmobiliaria o si será una transición para recuperar el esplendor de tiempos pasados.

martes, 9 de agosto de 2011

Un paseo por la pequeña Italia y Chinatown

Little Italy es un barrio de Manhattan llamado así porque muchos de los ciudadanos que allí habitaban eran de origen italiano. Actualmente queda muy poco del barrio original, apenas unos pocos restaurantes, pues la mayor parte de las calles y los comercios han sido absorbidos por la comunidad china.

Chinatown, en cambio, sigue siendo un enclave muy importante dentro de Manhattan. En 1,5x3 Km. se encuentran multitud de pisos, comercios, restaurantes y negocios de todo tipo, legales o no, habitados y dirigidos por una abultada población de origen chino. Cuando paseas por Canal Street a la altura de Chinatown te salen al encuentro decenas de vendedores con sus imitaciones de todo tipo de objetos de marca: bolsos, relojes, gafas de sol, etc. La decisión de comprar estas baratijas responde a la capacidad de vencer o no al impulso consumista que surge inevitablemente cuando te presentan semejantes "gangas".

Un vacío que no se puede llenar

La Zona Cero impresiona, más por pensar lo que hubo que por imaginar lo que habrá. Resulta evidente darse cuenta que habrá un antes y un después del 11-S en esta ciudad (y en Estados Unidos y, posiblemente, en todo el mundo). El vacío, material y sobre todo humano, que dejaron las Torres Gemelas difícilmente se podrá volver a llenar.

Han pasado casi diez años y la tragedia sigue estando muy presente en el corazón de los neoyorkinos, basta con asomarse al centro de visitantes de la WTC, donde pueden verse imágenes gráficas, testimonios y objetos propios de personas que dejaron su vida en ese lugar. La nueva construcción avanza a buen ritmo, habrá quien pensará lo contrario, en cualquier caso ¿será lo suficientemente emotiva como para albergar tanto sufrimiento y tanto recuerdo?, ya lo veremos.

Por el puente de Brooklyn

Hay muchas estampas típicas de NY y una de ellas es, sin duda, la del Brooklyn Bridge. Construido a finales del siglo XIX tiene casi dos km. de largo y destaca por ser el primer puente suspendido mediante cables de acero. Une los distritos de Manhattan y de Brooklyn.

Atravesar andando el puente de Brooklyn de un extremo al otro es cita casi obligada para cualquier neófito en esta ciudad y nosotros no podíamos ser menos. Por encima del espacio destinado a los coches, en uno y otro sentido, hay un vial que sirve tanto para peatones como para ciclistas. En el suelo está claramente delimitado el espacio para unos y otros, así como el sentido de la marcha. En apenas media hora cruzas el río por el puente de Brooklyn disfrutando de una panorámica única, de la estructura del propio puente, de los coches que transitan por él y de NY. Fantástica esta obra de ingeniería que merece todos los elogios y que el cine ha elevado a la categoría de mito.

Al sur de la isla

Manhattan es muy grande y verlo todo de una sola vez (en un solo viaje) resulta tarea casi imposible. Para empezar a visitar la isla nosotros optamos por el Lower Manhattan. El paseo por Battery Park nos llevó desde el puerto donde sale el ferry que va a la estatua de la libertad y Ellis island hasta el World Financial Center (tiene un vestíbulo increíble, lleno de palmeras, parece un oasis en medio de un desierto de asfalto) y la Zona Cero.

Durante el trayecto empezamos a percibir el estilo de vida neoyorkino, gente obsesionada por el trabajo que aprovecha el poco tiempo del almuerzo para respirar aire puro y disfrutar de las excelentes vistas de su ciudad. Una ciudad en la que no hay contenedores, que abusa del plástico y de todo tipo de embalajes, que tiene un sonido característico, el del tráfico constante acompañado de las sempiternas sirenas de bomberos, policías y ambulancias, una ciudad de la que sale vapor del suelo, una ciudad llena de contrastes.

La primera imagen de Times Square

Pasamos por delante del Empire, de Macy's y llegamos a Time Square. Muchos anuncios, muchas luces, muchas tiendas y mucha gente, eso es de una manera muy simple Times Square. Si tuviéramos que buscar una imagen para ilustrar la palabra consumo o la palabra capitalismo cualquiera de las instantáneas que podamos tomar de este sitio servirían de manera brillante a tal efecto. Los anuncios de los estrenos de cine, los carteles iluminados de los musicales de Broadway, las tiendas de M&M, de Toys'R'us, el Planet Hollywood... hacen que la vista se pierda en un sinfín de formas y colores. Hemos visto Times Square mil y una veces en televisión, aún así cuando uno está ahí todo parece nuevo, todo es mucho más grande, más luminoso, más americano, más, más, más.

Por fin NYC

Llegó el día que estábamos esperando desde hacía dos años, por fin NYC. Barcelona, Ginebra, New York en apenas diez horas de vuelo. New York, la ciudad que nunca duerme, nos recibió con una fina y molesta lluvia que no impidió una primera impresión llena de impactos visuales y sonoros, desde el propio JFK y especialmente con la entrada en Manhattan.

La ubicación del hotel fantástica, en la 34 con Lexington, a unos pocos minutos a pie de la gran movida. La vista desde la habitación en la planta 34 del hotel increíble, especialmente de noche, donde la majestuosa figura del edificio Chrysler destacaba por encima de las demás megaconstrucciones. Dejar las maletas y empezar a caminar para ubicarnos fue lo primero que hicimos, aprovechamos también para recoger el New York Pass que tanto aprovecharíamos en días sucesivos. Hi, NYC, we've arrived.

lunes, 1 de agosto de 2011

La escuela de Pennac

Sinopsis (casadellibro.com): "Mal de escuela aborda la cuestión de la escuela y la educación desde un punto de vista insólito, el de los malos alumnos. Daniel Pennac, prestigioso escritor francés y un pésimo estudiante en su época, estudia esta figura del folklore popular otorgándole la nobleza que se merece y restituyéndole la carga de angustia y dolor que inevitablemente lo acompaña. Pennac mezcla así recuerdos autobiográficos y sus reflexiones acerca de la pedagogía y las disfunciones de la institución escolar, sobre el dolor de ser un mal estudiante y la sed de aprendizaje, sobre el sentimiento de exclusión y el amor a la enseñanza. Con humor y ternura, análisis críticos y fórmulas efectivas, ofrece una brillante y sabrosa lección de inteligencia. Mal de escuela es la historia de una metamorfosis. De cómo un mal alumno llega a ser profesor y más adelante un escritor reconocido."

Más que interesante libro sobre la enseñanza, los enseñantes y muy especialmente los malos enseñandos. Su reflexión no deja indiferente, ¿qué hace la escuela por los malos alumnos?, ¿puede el docente sacar del pozo del fracaso a un alumno con mil y un problemas de todo género y condición?, ¿de quién es el culpa, si es que hay culpables?... No estoy convencido de que la famosa atención a la diversidad vaya en la línea de lo que preconiza Pennac, en cualquier caso defiende que no hay imposibles o, como mínimo, que merece la pena intentarlo una y otra vez. Para los docentes por vocación -entre los que creo encontrarme- los alumnos más complicados siempre son un reto, a veces -muy pocas para nuestro deseo- conseguimos nuestros objetivos pero otras no, tampoco pasa nada, no somos superhéroes, lo importante es no perder la ilusión por lo que hacemos y seguir luchando por educar los jóvenes de hoy que son los adultos de mañana.

Amor y perseverancia

Sinopsis (20minutos.es): "Betty Anne Watters es una mujer con una vida sencilla que trabaja de camarera en una cafetería, casada y con dos hijos, pero que cuando condenan a su hermano a cadena perpetua, decide ponerse manos a la obra para lograr su libertad. Sin estudios, pero con una voluntad férrea, decide matricularse para sacarse la licenciatura de derecho y así poder representarle, aunque por el camino hallará muchas dificultades, siendo la principal, impuesta por el estado, que no desea admitir haberse equivocado."

La película lleva el nombre de la protagonista en la vida real pero bien puediera titularse también "amor y perseverancia" pues éstas son, sin duda, las dos palabras que mejor definen esta historia tan humana. Lo que más impacta es saber que se trata de un hecho real y que, como tantas otras veces, una sola persona se enfrenta a todo el sistema de justicia americano defendiendo la inocencia de un ser querido, en este caso su hermano. A pesar de saber cómo va a acabar el film está muy bien dirigido e interpretado y eso permite al espectador una cierta dosis de incertidumbre y de identificación con la tenacidad y la perseverancia de Betty Anne. En los títulos de crédito finales se explica lo acontecido a posteriori con todos los protagonistas excepto uno, el hermano recién salido de prisión, lo triste es saber que en realidad tuvo una caída y murió a los seis meses de alcanzar la ansiada libertad. Dios, ¡qué perseverantes son algunas personas!, y ¡qué mala suerte tienen otras!.

domingo, 31 de julio de 2011

Esencia de humanidad

Los seres humanos somos de una complejidad extraordinaria, tenemos una dimensión física o corpórea, una dimensión afectiva, una dimensión intelectual y una dimensión que va más allá de todas las anteriores, es lo que podemos conocer como lo más profundo de nuestro ser. En la primera dimensión encontramos nuestro cuerpo, nuestros rasgos físicos distintivos, es la dimensión tangible de nuestra existencia. La dimensión afectiva corresponde a nuestros sentimientos, que si bien pueden tener una cierta manifestación externa, no siempre se hacen visibles. La dimensión intelectual corresponde a nuestros pensamientos, a nuestro raciocinio; cierto que en determinadas ocasiones damos a conocer nuestro punto de vista, de forma oral, gestual o escrita, como también lo es que muchas otras veces no sabemos cómo posicionarnos o preferimos reservarnos el juicio o la opinión. Por último, la parte más profunda de nuestro ser es tan interior que sólo nosotros tenemos acceso a ella y para eso es necesario contar con nuestra más sincera aprobación; aquí nos encontramos con nosotros mismos, con lo que somos realmente, con los demás, con Dios, es la esencia de nuestra humanidad.

Muchas personas cultivan su físico, otras manifiestan una afectividad y una sensibilidad extraordinarias, las hay que poseen un gran nivel intelectual y elaboran grandes discursos sobre otros tantos temas, pero son pocos los seres que cultivan esa mirada interior que les permita descubrir su esencia. No cabe duda que todas estas facetas no son compartimentos estancos, que se puede cultivar el cuerpo y la mente, que se puede ser una persona intelectual con una gran asertividad, etc. Lo importante es, no obstante, que seamos conscientes de la existencia de esa parte más profunda y que aprendamos a hacer silencio para escuchar las voces internas que nos ayuden a darle sentido a todo lo que hacemos. En esta vida se pueden hacer dos cosas: vivir o dejarse vivir, y para vivir una vida con plenitud debemos gobernar nuestra barca sabiendo donde queremos dirigirnos, y en esa ambiciosa empresa es básico descubrir nuestra esencia como personas. No seas cobarde, busca un lugar silencioso, cierra los ojos, ¿qué ves?, ¿qué oyes?.

sábado, 30 de julio de 2011

Una de museos

La semana pasada estuvimos en el MNAC, el Museo Nacional d'Art de Catalunya. Visitamos las salas de arte románico, gótico, renacimiento y barroco, de las que la primera me resultó la más atrayente, el arte románico de las pequeñas iglesias de Cataluña con sus pantocrator me fascina. Nos dejamos el arde moderno y toda la segunda planta para una futura visita. Poder entrar gratis en éste y en muchos otros museos por el mero hecho de ser docentes es un factor que nos ha de permitir disfrutar aún más de la extraordinaria riqueza cultural que tenemos en este país. En definitiva, la experiencia consumó ampliamente mis expectativas y, por tanto, es digna de ser repetida.

Los misterios de la síndone

Sinopsis (lecturalia.com): "La sábana Santa: ¿Fotografía de Jesucristo? de Carmen Porter. Tras conseguir un permiso especial concedido por las autoridades italianas, la periodista Carmen Porter logró pasar cuatro días junto a uno de los objetos más asombrosos del mundo que solo es mostrado unas pocas veces cada siglo: La Sábana Santa de Turín. Cara a cara con el enigma , este libro es la crónica viva y trepidante de la historia, vicisitudes, análisis, complots, falacias, batallas y desafíos que planteó y aún nos plantea la asombrosa reliquia que se custodia en una cámara de gas inerte en la capilla del Duomo."

La cripta embrujada de Mendoza

Sinopsis (clubcultura.com): "Las enigmáticas desapariciones de niñas del Colegio de las Madres Lazaristas de San Gervasio son el inicio de la aventura indagatoria que tiene como protagonista a un interno de un manicomio, quien, obligado a convertirse en investigador, se verá envuelto en toda clase de percances de los que logrará salir descubriendo una intrincada farsa de gente pudiente."

Parece sorprendente que un tipo como yo no hubiese leído aún este libro, lo cierto es que no lo había hecho. Mendoza me encanta, tiene una escritura ágil, dinámica, irónica, unos personajes extravagantes y encantadores que se mueven al ritmo de unos guiones originales, divertidos y muy frescos. Este libro en concreto lo he leído en apenas cuatro horas y me ha atraído desde la primera línea, no me extraña que pueda ser libro de lectura obligada para alumnos de ESO y bachillerato, a buen seguro que pueden aprender mucho de la prosa de este autor barcelonés tan interesante. La historia, ambientada en Barcelona, es tan surrealista, el lenguaje anacrónico y grácil y el personaje tan curioso que la trama te atrapa y vives el desarrollo de los acontecimientos poniéndote fácilmente en la piel de ese loco sin nombre. Si no la has leído aún, ¿a qué esperas?

jueves, 28 de julio de 2011

Perder para ganar

Nos acordamos del ganador de una liga de fútbol, de un torneo de ajedrez, de un Óscar de Hollywood pero no recordamos el nombre del que quedó segundo, tercero y no digamos más atrás. La sociedad nos enseña a ganar como clave para tener éxito, con los años aprendemos a vivir, nadie nunca nos enseña a perder y menos aún a morir. Con los parámetros actuales es más importante tener que ser, consumir que renunciar, ganar que perder, la acción que la reflexión, nadie se cree ya la famosa frase del barón de Coubertain: "es más importante competir que ganar", hoy se compite para ganar, cualquier otra circunstancia se vive como un fracaso personal y/o colectivo. Tampoco sabemos "vivir la muerte", ya no se hace duelo, la gente pretende que superemos el dolor de manera casi inmediata y eso no es posible ni aconsejable.

Yo propongo que en las escuelas enseñemos a la gente a perder y a morir, que hagamos pedagogía del fracaso para que las personas no nos hundamos ante la adversidad sino todo lo contrario, para que aprendamos a superar las crisis, a sacar una lectura positiva de todo lo negativo que la vida nos trae irremisiblemente, para que sepamos hacer una gestión inteligente de nuestra humanidad llena de virtudes y defectos, de risas y lágrimas, de luces y sombras. Estoy absolutamente convencido de que se sacan más conclusiones de una derrota que de una victoria, que las crisis superadas nos hacen más fuertes, que una muerte sin duelo no se supera, en definitiva que hay que perder para ganar.

miércoles, 27 de julio de 2011

Prima cosa bella

Sinopsis (labutaca.net): "En “La prima cosa bella” conoceremos a Bruno Michelucci, un profesor de literatura de una escuela de hostelería de Milán que sobrevive a los recuerdos de una infancia de novela y a la belleza embarazosa de una madre vital y extrovertida. Todo empezó en el verano de 1971, cuando, en la tradicional elección de la Miss del establecimento playero más popular de Livorno, Anna, su madre, fue coronada inesperadamente como la “mamá más bella del verano”. A partir de entonces llegan los problemas a la familia Michelucci, y vivir se convertirá en toda una aventura que va superando a Bruno hasta llegar a nuestros días, cuando Valeria, su hermana, decide reconciliar a Bruno con su pasado y con su madre."

Curiosa y sensible comedia melodramática al estilo de Cinema Paradiso y otras similares de la escuela italiana. Un guión sugerente, una interpretación acertada y una puesta en escena sin excesos hacen de ésta una película más que aceptable. Te invita a plantearte más de un sentimiento y a cuestionarte el concepto de familia y de amor y eso en los tiempos que corren no es poca cosa. Recomendable.